En esta ocasión comenzaremos presentado a los personajes de la historia.
El Canario: cuyo nombre proviene del hecho de volver siempre "volando" a casa (apodado "el loco" por sus gestos y expresiones faciales imposibles).
El Templao: personaje que como sabeis es comprensivo y conciliador por lo que también es conocido como Padre Palomino.
El Chungo: también llamado Jabato por........ en posteriores historias lo descubrireis.
La Mensajera: es ni más ni menos que un tipo de paloma.
La Fogones: se dedica a la magia culinaria y lamentablemente en esta ocasión no nos pudo acompañar.
Todo tuvo su comienzo cuando el grupo decidió ir a la Colonia (a mí esto de la colonia sólo me sonaba a una urbanización de mi barrio, a agua perfumada y, rizando el rizo a una ciudad alemana) que se encuentra en la afortunada isla, sin desmerecer a las Canarias, de Mallorca. El Chungo y la Mensajera llegan al aeropuerto de la isla donde les está esperando el Templao, pero oh! por sorpresa aparece también el Canario para unirse al grupo, que como buen pájaro se escapa cuando quiere y siempre vuelve volando. Juntos los cuatro empiezan a planificar sobre el calendario las posibles actividades a realizar en estas minivacaciones.
Entre risas y charla llegan sin darse cuenta a Sant Jordi, ese es el nombre de la famosa Colonia que algún y único defecto debía tener, y era sólo ese: su nombre.
Allí espera un magnífico alojamiento con una amplísima terraza que invita a "pecar" en todo momento: comer y beber sin piedad, dormir, .........
Pero lo que nunca pensaron es que se podría convertir en zona de belleza con sus correspondientes peeling, lifting, egging, ....
En fin, una vez establecidos y "arreglados" decidieron hacer una excursión a la isla de Cabrera. Como transporte de ida fué elegida una barcaza rápida que planeaba sobre las olas y capitaneaba el Templao (realmente él no pilotaba pero en la foto parece que sí y yo sé que le hace ilusión considerarse patrón marino por unas horas).
Llegaron a la isla y se encontraron un paisaje extremecedor, sol radiante, colores vivos, la naturaleza en su máxima expresión que ofrecía una belleza casi... insultante.
Unos querían ir directamente al agua a disfrutar de su frescor y zambullirse en su transparencia, pero el Templao haciendo uso de su buen criterio (una vez más) consideró que primero se debía subir al castillo y después como recompensa tras el esfuerzo pasar al agua.
La subida al castillo era escarpada, con piedra suelta, empinada y en algún tramo me atrevería a decir peligrosa. Observad con detenimiento la foto porque hay un detalle que forma parte de un enigma que luego os pediré me ayudéis a resolver.Tras la bajada el grupo tiene su merecido premio y no es que otro que remojar sus cuerpos ¿serranos? en ese agua multicolor.
Llegó la hora de comer y degustaron viandas preparadas por ellos mismos con mucho "cariño" al comienzo de la mañana. Bajo una sombra de cañizos charlaron animadamente mientras daban fín al primoroso festín.
Pero desafortunandamente llegó el momento del regreso. Para ello se eligió, al contrario que a la ida, una barcaza lenta menos divertida pero que daba tiempo a comtemplar la belleza del viaje del retorno. Hicieron una parada para remojarse y bucear en una cueva de singular belleza y ubicación.
En la barcaza de vuelta había exceso de aforo y aunque todos empezaron el viaje en pie, con el paso del tiempo todo el personal buscó hueco para sentarse. Las personas no son conscientes de que las mochilas no se cansan y pueden viajar perfectamente en el suelo, y por ello pueden dar lugar a escenas esperpénticas con reprimendas curiosas. Aquí debería estar insertado un vídeo que el maravilloso sistema no me ha dejado colocar pero los interesados seguro que lo tienen en mente y posiblemente lo recuerden de memoria.
A pesar de todo, el regreso fué divertido y amenizado por los comentarios sobre los "superfamosos" pezones del Templao. Su "chochete" también merece comentario aparte en algún otro relato.
Finalmente llegaron a casa y después del correspondiente baño y "refueling" salieron a dar un paseo y disfrutar de la noche isleña. El buen "rollo" dominaba el ambiente y se apoderaba de sus espíritus. Fijaos de nuevo en esta foto para poder resolver el enigma.
La diversión iba en aumento haciendo que los espíritus se despojaran de su cuerpo correspondiente y llevando a los tres personajes a llegar a extremos rozando el delirio.
La noche nadie sabe como terminó pero eso carece de importancia, lo realmente importante es resolver los dos enigmas a los que ha dado lugar esta historia.
PRIMER ENIGMA ¿De qué material están fabricadas las chanclas del Canario? Recordad que le sirven absolutamente para todo: hacerse un peeling, subir por la díficil y escarpada cuesta del castillo, bucear en la cueva con ellas puestas (aunque en la foto no se ve, las llevaba puestas), salir a cenar y pasear con ellas y acabar bailando y lanzando patadas al aire como si hubiese perdido el sentido.
SEGUNDO ENIGMA Por qué le llaman canario cuando realmente es vasco orgulloso de lucir su Txapela
Si alguien sabe la respuesta a alguno de los dos enigmas que no dude por favor plasmarla en forma de comentario.
Pues hasta aquí llega la historia de este grupo que un mes de junio cualquiera lo pasaron estupedamente en la maravillosa isla de Mallorca.
Ya sólo queda decir:
BENDICIÓN, Padre Palomino!!!!!